Estamos en un auto al costado
de la ruta
esperando que alguien nos
remolque,
antes de dormirte me dijiste:
“las nubes van en cámara
lenta”.
Reclino mi butaca a la par de la tuya,
miro por el espejo retrovisor,
veo las líneas de la ruta, la
incipiente noche,
las luces de un auto que se
aproxima me enceguecen
tanto que ni sé donde estoy,
luego pasa por al lado como un meteorito,
pero vos dormís y tus
párpados esconden un sueño
que te hace feliz en ese
instante, mientras la grúa no llega.
Ante esa vastedad, el auto es
un guión
y tu cuerpo un punto adentro
del guión,
te volcas como muerta hacia
mí,
buscando un refugio,
como si el viento nos hubiese juntado en esta pausa
al costado de la banquina.
al costado de la banquina.
Una nube gigante,
trepa el espejo retrovisor
afirma la noche.
Mis ojos se apagan en el
parabrisas,
nuestra respiración empaña
los cristales,
una niebla nos cubre hasta
hacernos desaparecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario